Descripción
A pocos metros de su actual sede Granada, Cruz Roja decide ampliar sus instalaciones en un local de planta baja al final de un céntrico boulevard lo que permitía una mayor visibilidad en el devenir diario del ciudadano de a pie.
La propuesta implementa los usos demandados maximizando la superficie del espacio común de trabajo el cual se desarrolla de forma paralela a la fachada principal con orientación norte. Los despachos se disponen a sur mientras que la sala multiusos se implanta aprovechando la profundidad del muro limítrofe con el local adyacente. Los servicios se adosan en la medianería con el portal del bloque. En el encaje se potencia la máxima transparencia y flexibilidad del espacio de trabajo tanto interior como exterior de manera que las divisiones se resuelven a través del mobiliario. Si en el interior los cerramientos no llegan a techo para permitir el paso de luz, en el exterior la apertura de fachada lleva al extremo las posibilidades de los huecos originales. Para intensificar la relación dentro-fuera, un banco corrido recorre linealmente la fachada, entre la calle y el local, “cediendo” así una infraestructura pública para el descanso, un lugar de encuentro entre Cruz Roja y la ciudad.
El cartón, reciclado y reciclable, se introduce como material capaz de simbolizar la decidida apuesta por una actuación sostenible y concienciada con el medio ambiente. Un único elemento, el “mandril” (en formatos de 10 y 20cm) sostiene la propuesta para ofrecer un espacio crudo y cálido a la vez.