Descripción
La situación actual de los ecosistemas de dehesa centra la cuestión en la gestión de los recursos naturales que permitan hacer habitable y productivo este territorio sin agotarlo.
En este contexto, el proyecto trata de insertar una infraestructura vitivinícola que dialogue con el lugar y minimice las interferencias con las condiciones ambientales preexistentes. Por ello se asumen las antiguas caballerizas como campo principal de actuación y se propone una ampliación semienterrada que evite competir volumétricamente con el paisaje de encinas.
Así, la sección se convierte en la herramienta de proyecto fundamental: en la preexistencia, el nuevo perfil de cubierta incrementa la altura libre necesaria para operar sobre los depósitos de fermentación mediante la incorporación de un amplio lucernario que introduce iluminación y ventilación controladas; en la ampliación, que se conecta con la nave principal a través de una rampa exterior de suave pendiente, se resuelven estructural y espacialmente las necesidades de almacenamiento y mantenimiento de barricas gracias a un sistema de bóvedas de cañón.
La estrategia climática se apoya en mecanismos pasivos como la prolongación del alero sur de la nueva cubierta, la creación de aperturas norte que potencian la ventilación cruzada o la disposición de un sistema de enfriamiento evaporativo mediante celosías cerámicas.
El volumen enterrado se beneficia de la inercia del terreno y, en conjunción con una torre de viento que se erige sobre el paisaje para aprovechar las corrientes de aire dominantes, reducen la demanda energética y estabilizan las condiciones higrotérmicas de la zona de maduración.